viernes, 16 de octubre de 2009

Comision para la Cooperacion Ambiental - Tres paises. Un medio ambiente


Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte entre el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, el Gobierno de Canadá y el Gobierno de los Estados Unidos de América - 1993

Canadá, Estados Unidos y México cooperan para proteger el medio ambiente compartido de América del Norte.

PREAMBULO

El Gobierno de Canadá, el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el Gobierno de los Estados Unidos de América:

CONVENCIDOS de la importancia de conservar, proteger y mejorar el medio ambiente en sus territorios y de que la cooperación en estos terrenos es un elemento esencial para alcanzar el desarrollo sustentable, en beneficio de las generaciones presentes y futuras;

REAFIRMANDO el derecho soberano de los Estados para aprovechar sus propios recursos según sus propias políticas ambientales y de desarrollo, así como su responsabilidad de velar porque las actividades bajo su jurisdicción o control no causen daño al medio ambiente de otros Estados ni a zonas fuera de los límites de jurisdicción nacional;

RECONOCIENDO la interrelación de sus medios ambientes;

ACEPTANDO que los vínculos económicos y sociales entre ellos, incluido el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), son cada vez más estrechos;

CONFIRMANDO la importancia de las metas y los objetivos ambientales incorporados en el TLC, incluido el de mejores niveles de protección ambiental;

SUBRAYANDO la importancia de la participación de la sociedad en la conservación, la protección y el mejoramiento del medio ambiente;

TOMANDO EN CUENTA que existen diferencias en sus respectivas riquezas naturales, condiciones climáticas y geográficas, así como en sus capacidades económicas, tecnológicas y de infraestructura;

REAFIRMANDO la Declaración de Estocolmo sobre el Medio Humano de 1972 y la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992;

RECORDANDO su tradición de cooperación ambiental y expresando su deseo de apoyar y llevar adelante los acuerdos ambientales internacionales y las políticas y leyes existentes, a fin de promover la cooperación entre ellos; y

CONVENCIDOS de los beneficios que habrán de derivarse de un marco, en especial de una Comisión, que facilite la cooperación efectiva para conservar, proteger y mejorar el medio ambiente en sus territorios;

HAN ACORDADO LO SIGUIENTE: Leer todo el acuerdo.

domingo, 11 de octubre de 2009

Iniciativas y Herramientas de Responsabilidad Social

Proporciona diversas herramientas de RSE gratuitas, incluido un conjunto de indicadores sobre RSE. www.ethos.org.br. Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (World Business Council for Sustainable Development, WBCSD) ...

ExpokNews - http://www.expoknews.com/

Cumbre climática de Copenhague

Demandas de Greenpeace

La realidad del cambio climático supera con creces cualquiera de las previsiones científicas anteriores y es evidente que la amenaza de impactos irreversibles es mucho más inmediata de lo que hubiéramos podido imaginar. Cada vez queda menos tiempo para evitar que el cambio climático siga avanzando.

Ahora sabemos que los impactos derivados de un aumento de temperatura de sólo 1,5ºC pueden ser irreversibles y que un aumento de 2ºC puede desencadenar consecuencias catastróficas y llevarnos a un punto del que ya no haya vuelta atrás. Por estas razones, necesitamos un plan global que nos permita detener el aumento de la temperatura cuanto antes y descender, acto seguido, ampliamente por debajo de los niveles actuales.

La cumbre climática mundial que va a celebrarse el próximo mes de diciembre en Copenhague es la oportunidad que tenemos para salvar el clima pero para no desaprovecharla es necesario que los líderes políticos de todo el mundo asuman la responsabilidad de trabajar juntos para proteger a la gente, al medio ambiente y al planeta que, colectivamente, representan. Los jefes de Gobierno deben asegurar que las emisiones de gases de efecto invernadero globales van a alcanzar su punto más alto en 2015 para descender, posteriormente, tan rápido como sea posible hasta niveles tan próximos a cero como se pueda a mediados de siglo Greenpeace hace un llamamiento a los gobiernos que van a reunirse en Copenhague, el próximo mes de diciembre, en la cumbre mundial del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático para que alcancen un acuerdo basado en los siguientes puntos:

Los países desarrollados deben reducir sus emisiones, conjuntamente, por lo menos en un 40% para 2020 (tomando como referencia los niveles de 1990), reducción que en sus tres cuartas partes, como mínimo, debe realizarse a nivel interno. Para alcanzar estos objetivos, los países desarrollados -como grupo- deben acordar reducciones del 23% en el próximo período (2013-2017).

No va a ser posible alcanzar el acuerdo ambicioso que necesitamos en Copenhague a menos que los países desarrollados, como responsables históricos de la crisis climática y principales emisores actuales de gases de efecto invernadero, estén a la altura de de las promesas de liderazgo que hicieron en Río de Janeiro (1992) y en Kioto (1997). La confianza mutua entre los países desarrollados y los países en desarrollo que es necesaria para salvar el clima sólo puede conseguirse mediante un liderazgo climático sin precedentes de los primeros.

La lucha contra el cambio climático requiere acciones globales, profundas, firmes y generalizadas, por lo que, según Greenpeace, el compromiso de los países en desarrollo es también indispensable. Estos países deben contribuir al esfuerzo global reduciendo el crecimiento proyectado de emisiones entre un 15 y un 30% para 2020, mediante la implementación de las medidas “sin coste” que pueden ser alcanzadas sin ayuda externa. No obstante lo anterior, los países industrializados deben apoyar a los países en desarrollo en el
resto de medidas.

Los países pertenecientes a la franja de países en desarrollo van desde el grupo de los más pobres, que apenas han contribuido a la crisis climática, hasta aquellos que son más ricos que algunos países industrializados, por lo que no pueden ser tratados todos por igual. Para ser justos, el nivel de actuación de cada país debería basarse en su responsabilidad histórica en generación de emisiones y en su capacidad y potencial para reducirlas.

Así, algunos países en desarrollo tendrían capacidad para ir más allá de los límites previstos para la franja de países en desarrollo durante el siguiente período, la tercera fase del Protocolo de Kioto (2018-2022). Estos países se están desarrollando rápidamente y van a tener mayor capacidad de actuación, por lo que puede esperarse de ellos que asuman compromisos obligatorios de reducción de emisiones en términos absolutos.

Los países desarrollados deben comprometerse a aportar los fondos necesarios para que los países en desarrollo sean capaces de abordar un proceso de transición rápida hacia tecnologías limpias, reducir la deforestación y adaptarse a aquellos efectos del cambio climático que ya son inevitables a gran escala. Los fondos públicos que se requieren a estos efectos son del orden de 110.000 millones de euros al año para 2020.

No puede esperarse que la contribución a cifras tan elevadas sea directamente destinada y canalizada individualmente por cada estado a través de sus presupuestos nacionales, por lo que van a ser necesarios mecanismos que, de forma predecible y automática, sean capaces de generar estos fondos. En este sentido, Greenepace considera que los países industrializados deben pagar por sus permisos de emisión y que las cantidades resultantes deben destinarse a un fondo con el que alcanzar los siguientes objetivos:

  • Acabar con la deforestación y las emisiones que lleva asociadas en todos los países en desarrollo para 2020 y alcanzar la meta de cero deforestación para 2015 en las áreas clave como los bosques del Amazonas, del Congo Basin y del Paraíso, priorizando la protección de los bosques con valor de conservación elevado y de aquellos que son importantes como sustento de grupos indígenas y comunidades forestales.
  • Emprender acciones urgentes y mejoradas de adaptación en las áreas de manejo del riesgo y riesgo compartido, en cuanto a estrategias de reducción de desastres y en cooperación internacional.
  • Cooperar en términos de investigación y desarrollo, en favorecer una respuesta rápida de los países en desarrollo en cuanto a la transición a energías limpias y en el establecimiento de políticas y medidas capaces de crear las condiciones necesarias para una revolución energética.
Desde 2013 en adelante, los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDLs) basados en proyectos deberían limitarse a aquellos países en desarrollo con menor capacidad para reducir emisiones y deberían crearse nuevos mecanismos para incentivar a los países con más capacidad para hacer el tránsito hacia un sistema bajo en carbono.

Los MDL han canalizado más dinero hacia los países en desarrollo que cualquier otro fondo del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, pero este dinero se ha dirigido sólo a unos pocos países. Eso ha contribuido muy poco al desarrollo sostenibles y en realidad ha favorecido un aumento neto de emisiones. Hay nuevos mecanismos de mercado que podrían aportar reducciones de emisiones adicionales al mismo tiempo que reducen los costes, pero deben ser diseñados de forma muy cuidadosa. Estos mecanismos deben ir más allá de simples compensaciones de las emisiones de los países industrializados y potenciar la actuación y el desarrollo sostenible de los países en desarrollo.

Los gobiernos deberían desechar el uso de mecanismos basados en el mercado para reducir emisiones derivadas de la deforestación. Estos mecanismos no son apropiados en una situación en la que es necesario el control público sobre las medidas de protección de los bosques y la financiación para asegurar que las reducciones de emisiones van de la mano de la protección de la biodiversidad y de los derechos de las personas que dependen de los bosques.

La energía nuclear, la captura y almacenamiento de carbono (CAC) y otras tecnologías insostenibles no deben computar como apoyo 'mesurado, comunicado y verificado' de los países en desarrollo bajo el acuerdo que se alcance para después del año 2012. Además, los créditos sucios (alcanzados con tecnologías insostenibles) deberían ser excluidos de cualquier mercado de carbono internacional.

Los países en desarrollo han acordado adoptar acciones 'mesuradas, comunicado y verificadas' para reducir sus emisiones siempre que los países industrializados les presten apoyo 'mesurado, comunicado y verificado' en términos de transferencia de tecnología y financiación. En cualquier caso, tecnologías como la energía nuclear o la CAC no contribuyen al desarrollo sostenible, por lo que no deberían ser consideradas en términos de transferencia tecnológica bajo el Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático o aportar créditos a los países industrializados.

Las emisiones internacionales derivadas de la aviación y navegación marítima deben ser abordadas de forma apropiada en el acuerdo que se alcance para el período posterior a 2012.


Ambos sectores están creciendo de forma muy rápida y constituyen fuentes significativas de emisiones.

Los países industrializados deben incluir las emisiones derivadas de la aviación en sus objetivos de reducción de emisiones totales y tenerlos en cuenta en el punto de venda del combustible. Una aproximación sectorial es probablemente la mejor forma de dirigir las emisiones derivadas del transporte.

Todos los recursos financieros que se generen bajo el acuerdo que se alcance en Copenhague deben ser supervisados en el marco estructural de Naciones Unidas y deben acompañarse de un régimen regulador estricto que prevea penalidades severas para los casos de incumplimiento. El gobierno de estos mecanismos debe ser democrático, inclusivo, responsable y transparente y debe permitir la participación de aquellos directamente involucrados.

El acuerdo de Copenhague creará la necesidad de supervisar y dirigir grandes sumas de dinero público, tanto en fondos existentes como adicionales, que debe gestionarse de forma adecuada. Está claro que el Convenio Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático va a tener que dotarse de la maestría necesaria para evitar errores y va a tener que crear nuevos paneles de expertos y cuerpos que lo apoyen en este sentido. La sociedad civil va a tener también que estar involucrada en la planificación y supervisión de cómo se invierten estos fondos, a fin de asegurar la transparencia.

El acuerdo de Copenhague también debe incluir la retirada progresiva internacional de los hydrofluorocarbonos (HFC).

Lo anterior se deriva del hecho que en la siguiente decada los hydroclorofluorocarbonos (HCFCs), bajo el Protocolo de Montreal, van a ser retirados progresivamente y de ser reemplazados por los HFCs se corre el riesgo de que las emisiones de gases de efecto invernadero aumenten de forma considerable dado que la mayoría de HFCs son gases con este efecto en elevada potencia. Por esta razón la retirada progresiva a nivel internacional de los HFCs también debe incluirse en el acuerdo de Copenhague.

jueves, 8 de octubre de 2009

Las reflexiones del Foro Iberoamericano seguirán en la red; destacan las participaciones de Ehrenberg, Téllez, Romero, Insa y Saucedo

ALONSO FRAGUA

Aunque el Foro Iberoamericano de Políticas Culturales en el Ámbito Municipal concluyó la semana pasada, las reflexiones sobre la participación ciudadana en la generación y promoción de la cultura siguen en la red. A través del sitio www.iberculturalocal. com, el público podrá consultar a partir de este fin de semana los videos y transcripciones de las conferencias magistrales y mesas de discusión de la primera emisión de este foro, según adelantó el IMACP, organismo coordinador del evento.

De entre las ponencias ofrecidas a lo largo de los tres días de actividades, destacan las del panel “Creación, innovación y conocimientos en un entorno de diversidad cultural”, en el que participaron los artistas mexicanos Othón Téllez y Felipe Ehrenberg; y el académico mexicoestadounidense Michael Twomey Valdés. Particularmente los connacionales hicieron una crítica a la dependencia de los promotores culturales mexicanos de los apoyos gubernamentales.

Otro panel a destacar es el titulado “Indicadores Culturales”, con la participación del filósofo español, José Ramón Insa; y los economistas mexicanos José Ramón Piedras y Jorge Cabrera. En él, algunas de las conclusiones más sobresalientes fueron que la región iberoamericana está poco acostumbrada a evaluar sus proyectos culturales, además de confiar en indicadores cuantitativos más que en los cualitativos. “El punto no es cuántas personas entran a una biblioteca, sino cómo salen esas personas de la biblioteca”, planteaba Insa.

Otra participación digna de recordar es la del presidente del Consejo Federal de Cultura de Argentina, Francisco Romero, con su conferencia “Alfabetizarnos cultural y políticamente para el crecimiento y desarrollo de nuestras comunidades iberoamericanas”. En ésta, el sudamericano establecía que la cultura es un derecho social y que el recuperar el valor de la palabra pública es una tarea fundamental.

Para el análisis queda la intervención del director general de Vinculación Cultural del Conaculta, Arturo Saucedo, quien ofreció datos poco alentadores sobre el sector, reconociendo asimismo las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas de uno de los programas operados por el mencionado consejo.

Por la construccion de un espacio global comun y solidario


Las organizaciones y redes de habitantes, de cooperativas, sindicatos de inquilinos, centros comunitarios, de pueblos originarios y comites de lucha por el derecho a la vivienda, de todos los paises, hacen un amplio llamado por la unidad de los movimiemtos sociales urbanos que luchamos por hacer realidad nuestros derechos economicos, sociales y culturales, especialmente el derecho a la vivienda y a la ciudad en todo el mundo.



Considerando que: 

  • La globalizacion neoliberal imperante, basada en la exclusion y la desigualdad, causa una creciente violacion al derecho a la vivienda, que deja como un resultado concreto: mas de mil millones de personas que viven sin vivienda o mal alojados, amenazados por desalojos, discriminados por guerras o de las catástrofes, porque son migrantes, mujeres, pobres, poblaciones discriminadas como por ejemplo los Dalit y los Rom;
     

  • la UN-Habitat prevé que sean más de 1,7 mil millones para el 2020 en todo el mundo, es decir que aumenten en un 70%;
     

  • el reembolso de la deuda externa exigido por el Banco Mondial y el FMI, es imposible y veleidoso el cumplimiento del target no. 7 de las Metas del Milenio establecidas por las Naciones Unidas, que prevee mejorar las condiciones de las viviendas de 100 millones de personas dentro del 2015;
     

  • cada dia surgen iniciativas en todo el mundo, organizaciones sociales, redes de habitantes, que resisten heoricamente a los desalojos, combaten las privatizaciones y la liberalizacion del sector de la vivienda, ocupan inmuebles vacíos y baldíos urbanos y defienden solidariamente el derecho a la vivienda;
     

  • en estas luchas cotidianas, surgen alternativas diferentes desde las comunidades, barrios, colonias, favelas, que prefiguran no uno sino varios modelos que estan llamados a convertirse en politicas publicas urbanas y rurales, asi como en alternativas reales de desarrollo humano sostenible;
     

  • con estas experiencias populares y sociales se demuestra la capacidad extraordinaria y madurez de los movimientos sociales urbanos por involucrarse creativa, eficaz y solidariamente en la solucion de las diferentes problematicas urbanas y rurales;
     

  • estos movimientos son diversos, tanto por su origen, su cultura y su ubicacion geográfica, pero comparten principios comunes de solidaridad y estan caracterizados por tener un fuerte arraigo social y el interes comun de construir otro mundo posible, afirmando que otras ciudades son posibles.  

Por todo lo anterior, consideramos que es necesario reivindicar nuestro papel de actores sociales y retomar nuestra palabra y iniciativa de articulacion global desde las organizaciones de habitantes, con un fuerte despliegue de alianzas con otros actores y movimientos sociales, poderes locales, personalidades, y todo aquel que comparta con nosotros los principios del derecho a la vivienda y a la ciudad.

Por ello convocamos y respaldamos:

• la unidad de los movimientos sociales urbanos, para construir un espacio comun, global y solidario de encuentro para el intercambio de experiencias, debate, elaboracion de propuestas, impulsar iniciativas movilizadoras de accion conjunta, un espacio basado en el reconocimiento de la diversidad cultural, pero tambien de complementariedad y equilibrio, en el respeto a nuestro derecho de organizarnos de manera autonoma como movimiento urbano internacional;

• la participacion al encuentro de los movimientos sociales urbanos en el Foro Social Mundial 2005 a Porto Alegre por continuar el intercambio de experienzas, el debate y estableciendo una agenda comun a nivel regional y global, empezando por la lucha:

  • por la seguridad y la dignidad de la vivienda y cero desalojos

  • por el control popular sobre el pago de la deuda social y la anulación de la deuda externa

  • por el relance de políticas publicas urbanas y de viviendas y contra las privatizaciones.

Uno de los principales desafios actuales ante la globalizacion neoliberal son nuestra coordinación y nuestras convergencias, solo asi estaremos en condiciones de construir otro mundo posible y otras ciudades posibles.

¡Ni una lucha aislada mas!
Promotores:

miércoles, 7 de octubre de 2009

Advierten expertos en reunión en Santiago de Chile: La desigualdad es el desafío más persistente de América Latina

En un encuentro inaugurado hoy, especialistas evalúan los logros y desafíos a 15 años de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo.

Comunicado

(Santiago, 7 de octubre de 2009) América Latina y el Caribe sigue siendo la región más desigual del mundo en términos de la distribución de ingresos y de activos como tierra, capital, salud, educación y tecnología, lo que limita las posibilidades de cumplir para 2014 con los compromisos asumidos por la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD), destacaron hoy autoridades y expertos de la región en Santiago, Chile.
Los especialistas se reúnen desde hoy y durante dos días en la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en el seminario regional Avances y acciones clave para la implementación del Programa de Acción de El Cairo, a 15 años de su aprobación.

"A pesar de los importantes logros, no debemos ser complacientes. Hay todavía niveles inaceptables de desigualdad social y de segmentación en nuestra región, sobretodo en materia de empleo. Y todavía existen 181 millones de latinoamericanos pobres y más de 70 millones de indigentes", dijo Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.
"América Latina tiene mucho que celebrar. Pero el desafío mayor sigue siendo cómo reducir las disparidades. Tenemos solo cinco años para acelerar el progreso en el cumplimiento del Programa de Acción de El Cairo", dijo por su parte Mari Simonen, Directora Ejecutiva Adjunta del UNFPA, Fondo de Población de las Naciones Unidas.

El Programa de Acción de El Cairo sitúa el bienestar de cada ser humano en el centro del proceso de desarrollo. Pese a avances en varias materias, hay áreas en las que se registran progresos insuficientes, entre otras:

  • Reducción de la pobreza: A pesar de que la pobreza descendió en los últimos cinco años de un 44% a un 33%, persiste un alto volumen de personas pobres e indigentes-181 y 70 millones de personas, respectivamente.
  • Reducción de la mortalidad materna: Aunque hay una tendencia general de disminución de la mortalidad materna, todavía permanece inaceptablemente alta en la mayoría de los países de la región. En Bolivia, Ecuador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras y Perú la tasa de mortalidad materna se sitúa en 200 muertes por cada 100.000 nacidos vivos.
  • Reducción del embarazo adolescente: La tasa global de fecundidad bajó de 5,9 hijos en 1950-55 a 2,4 en el presente quinquenio. Esto es así para todas las mujeres, excepto para las adolescentes, que han aumentado su aporte a la fecundidad total, prácticamente duplicándolo: de 8,5 por ciento en 1950-1955 a 14,3 por ciento en 2000-2005.
  • Propagación del VIH: Si bien los avances en la región podrían transformarla en la primera del mundo en alcanzar los compromisos acordados de detener y comenzar a reducir la propagación del VIH, la epidemia cada vez tiene un rostro más joven. La mayor parte de los países de la región no tienen políticas con respeto a la educación sexual, elemento central para el desarrollo.
"Estamos en una fase crítica del camino hacia el 2014. Ha habido avances, pero de no mantener las inversiones y sin políticas adecuadas para salvaguardarlos y enfrentar las transiciones poblacionales, esos logros se pueden perder", advirtió Marcela Suazo, Directora Regional del UNFPA.

Bárcena destacó finalmente la cooperación entre la CEPAL y el UNFPA, organizadores del seminario que concluye mañana, como un modelo a seguir, por la consistencia en los diagnósticos, las cifras y las propuestas. "Este trabajo interagencial en la región es de lo mejor que puede mostrar la Organización de Naciones Unidas", dijo.

Ver también:

Para consultas, contactar a los Servicios de Información de la CEPAL, e-mail: dpisantiago@cepal.org; teléfonos: (56 2) 210 2380/2149; o a Trygve Olfarnes, del UNFPA, olfarnes@unfpa.org, tel: +507 6400-6653.

Declaración Panamazónica: III Encuentro Regional sobre Amazonia

CELAM *

Adital -

En Manaus, Brasil, nos hemos reunido, en un ambiente de estudio y oración, sesenta y cinco personas, entre Obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos y laicas provenientes de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Uruguay, Honduras, México, Perú, Surinam y Venezuela, durante los días 1 a 4 de Octubre de 2009, convocados por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), con el fin de examinar la problemática socio-pastoral de las diócesis de la Amazonia, siguiendo los lineamientos de la Conferencia de Aparecida y los documentos magisteriales de la Región durante los últimos 40 años.

La participación de países no amazónicos da testimonio que la Amazonia es una realidad que pertenece e interesa al mundo entero.

Hemos querido permanecer en una actitud de escucha y contemplación, con el corazón abierto a la esperanza, con el ánimo dispuesto al aprendizaje y a la búsqueda de caminos nuevos. La experiencia tenida en estos días de unidad y comunión nos ha reafirmado en la conciencia de la unidad pastoral como única fuente de la Misión evangelizadora.

1. Hemos descubierto la importancia de ser sensibles a los estilos de vida de nuestros pueblos de la Amazonía así como de respetar y cuidar todas las formas de vida en ella (GS 1). Es por ello que queremos manifestar nuestra preocupación por las múltiples amenazas que acechan esta geografía y preocupan a toda la Iglesia y al mundo entero.

2. En primer lugar, es necesario reconocer la Amazonía como don de Dios en su creación (DA 6). Este don tiene como particular característica la diversidad múltiple, tanto de climas, biota, ríos y recursos naturales como de tradiciones históricas, culturales, lingüísticas y territoriales de los pueblos autóctonos que la habitan. Esta característica inherente permite pensar la región como un verdadero "archipiélago" amazónico más que una sola región uniforme.

3. Sin embargo, en el imaginario colectivo prevalecen "creencias" equivocadas sobre esta diversidad de "Amazonías" que deben ser desechadas: la supuesta homogeneidad de ecosistemas y pueblos, ser la última frontera de la humanidad que debe ser ocupada, la inagotabilidad de sus riquezas, el ser "pulmón del mundo", la habitación indígena como freno al desarrollo de la sociedad, ser un lugar estratégico para la solución de problemas económicos y, la amenaza de su internacionalización, entre otras.
4. Las presiones que acechan la integridad de Amazonía pueden organizarse bajo tres aspectos: el del crecimiento económico extractivista, el del crecimiento económico bio-ambiental latente, y el del crecimiento urbano vertiginoso. Los tres aspectos comparten las mismas amenazas: deforestación, contaminación de ríos y biomasa, desplazamientos de los pueblos indígenas y aniquilamiento de la biodiversidad.

5. El modelo de crecimiento económico extractivista concibe imaginariamente la Amazonía como fuente inagotable de recursos naturales renovables y no renovables para su explotación tanto por las industrias extractivas (petróleo, gas, minerales, madera, agua) como para la expansión agrícola (agronegocios, comodities) y generación de energía hidroeléctricas. El modelo de crecimiento económico bio-ambiental latente ve en ella y en las culturas de los pueblos que la habitan un valor comercial potencial que se ha de preservar para la apropiación del conocimiento y disponibilidad del material biótico existente para su uso farmacéutico y cosmético. Tanto el primero como el segundo responden a la misma racionalidad mercantilista de maximización de la ganancia, muchas veces en perjuicio de las personas, el derecho de los pueblos y del ambiente.

6. Durante las últimas décadas el movimiento interno de personas ha impactado en el vertiginoso crecimiento de las ciudades de Amazonía, que hoy cuentan con más del 70% de la población de la región. Este tercer aspecto de presión sobre Amazonía deteriora no sólo la calidad de las aguas de los ríos y la preservación de la selva circundante sino también las condiciones de vida de las personas que mayormente viven en las periferias más empobrecidas de las ciudades, perdiendo su memoria y tradiciones históricas. El tráfico de seres humanos, la drogadicción y trata de personas son los mayores sufrimientos que se experimentan en todas las áreas.

7. Las políticas de los Estados involucrados y sus mega-proyectos cooperan a la modernización y expansión de infraestructuras que favorezcan la integración de los países en el marco de la racionalidad mercantilista occidental de maximización de la ganancia. Con ello se violan los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes tanto de territorialidad como a la vivienda, el agua dulce, la educación, la salud y el trabajo, expresamente contenidos en leyes regulatorias vigentes y en los tratados internacionales sobre los derechos humanos a los que nuestros países han adherido. Es necesario que estas políticas se responsabilicen en la preservación de la biodiversidad biológica y socio-cultural de la Amazonía.

8. En este Encuentro nos hemos dejado interpelar por la Buena Noticia de Jesús de Nazaret, Camino, Verdad y Vida (Jn 14,16), quien vino a darnos vida y vida en abundancia (Jn 10,10). Con las comunidades del Antiguo Testamento y con los pueblos indígenas de América, hemos alabado al Señor "que creó el universo como espacio para la vida y la convivencia de todos sus hijos e hijas y nos lo dejó como signo de su bondad y de su belleza". (DA 125)

9. La creación como don es la acción amorosa y gratuita de Dios. Un don que nos habla del Creador (cf. Rm 1,20) y de su amor por nosotros, el cual está destinado a encontrar su plenitud en Cristo al final de los tiempos (cf. Ef 1,9-10; Col 1,19-20. CIV 48). La humanidad como parte constituyente de la creación, solidaria a la naturaleza por la carne y dotada de un espíritu que le asemeja al Creador, tiene como tarea la de preservar y llevar hacia delante los caminos posibles de la creación. Nos desafía a trabajar una teología trinitaria y una cristología que nos ayude a descubrir las semillas del Verbo en la Amazonía y a dialogar con las espiritualidades presentes en ella. La fuerza del Misterio de la Encarnación, Pasión y Resurrección de Jesucristo nos impulsa a la inserción y liberación de la creación, así como a la profundización de la reflexión teológica contextualizada en las realidades amazónicas.

10. La Amazonía es parte de la creación y tenemos responsabilidad para con ella, lo que nos lleva a respetar la biodiversidad y la socio-biodiversidad. Esta responsabilidad nos impele a reconocer la sabiduría milenaria y la espiritualidad de los pueblos tradicionales que habitan en ella: También a reconocer en ellos los rostros del Cristo sufriente, a valorar su trabajo comunitario y solidario, gestando una nueva economía y una nueva sociedad, y a bendecir al Señor por el testimonio de tantos laicos y laicas, religiosos y religiosas, sacerdotes y obispos que han entregado su vida hasta el martirio, para dar vida a los pueblos amazónicos.

11. En el contexto de la memoria de San Francisco de Asís, hemos entonado el Cántico de las Criaturas, recordando que "nuestra hermana la madre tierra" es nuestra casa común que debemos cuidar como "custodios" inteligentes y nobles de la naturaleza (cf. Gn 2,15), y no como "explotadores" y "destructores sin ningún reparo" (RH 15). Por ello, adherimos a las palabras del Papa Benedicto XVI afirmando que "el modo en que el hombre trata el ambiente influye en la manera en que se trata a sí mismo, y viceversa" (CIV 51), lo cual nos anima a fortalecer esa "alianza entre ser humano y medio ambiente que ha de ser reflejo del amor creador de Dios, del cual procedemos y hacia el cual caminamos" (CIV 50).

12. Es imprescindible acompañar a los pueblos indígenas en la vivencia y expresión de la fe y en su proceso de ser protagonistas de la evangelización y de la transformación de la sociedad desde su historia y sus valores culturales. Al servicio de ello están las instituciones de la Iglesia tales como el CELAM, las Conferencias Episcopales, comunidades eclesiales de base y pastorales diocesanas. Solicitamos al CELAM la creación de una instancia que favorezca la articulación y colaboración tanto entre los países de la Amazonía Continental como de los demás países de América Latina y El Caribe.

13. Asimismo, debemos buscar los mecanismos eclesiales y participar en instancias de las organizaciones seculares para el desarrollo humano, que alienten y favorezcan todos los esfuerzos de los pueblos amazónicos por crear y desarrollar sus propias organizaciones de base, por la reivindicación y consolidación de los derechos de la Amazonía y por la búsqueda de una verdadera justicia ecológica.

14. Finalmente, con los Obispos latinoamericanos y caribeños entendemos que "la mejor forma de respetar la naturaleza es promover una ecología humana abierta a la trascendencia que respetando la persona y la familia, los ambientes y las ciudades, sigue la indicación paulina de recapitular todas las cosas en Cristo y de alabar con Él al Padre (cf. 1Cor 3, 21-23)" (DA 126). Por ello, es necesario interesar y cooperar con las universidades y el mundo científico en América Latina para la realización de investigaciones a fin de verificar el estado de los derechos ambientales, sociales, culturales y económicos de la Amazonía en nuestros países (DM Paz, 31).Deben enfatizarse líneas de investigación y docencia interdisciplinarias que abran perspectivas a la elaboración de paradigmas teóricos alternativos de economía y desarrollo centrados en el ser humano, el trabajo y la solidaridad y no en la maximización de la ganancia (PP 20).

15. "Como discípulos de Jesús, nos sentimos invitados a dar gracias por el don de la creación, reflejo de la sabiduría y belleza del Logos creador. En el designio maravilloso de Dios, el hombre y la mujer están llamados a vivir en comunión con Él, en comunión entre ellos y con toda la creación" (DA 471). La Amazonía, como parte de la creación es mediación para la experiencia de Dios, en la que podemos rastrear las huellas de su presencia. Recuperar la mirada creyente de gratuidad y belleza sobre ella nos permite crecer en un estilo de vida más austero y sencillo. Sólo así, las generaciones futuras también podrán acceder a la contemplación de Dios que se manifiesta en sus criaturas. "Las generaciones que nos sucedan tienen derecho a recibir un mundo habitable y no un planeta con aire contaminado"(1). Nos acogemos a la continua protección de la Virgen María, Madre de la Amazonía, invocada siempre por nuestros pueblos con amor de hijos.

Nota:
(1) DA 471.
* Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe

Adital: http://www.adital.com.br/

lunes, 5 de octubre de 2009

Qué es ser pobre. Por Bernardo Kliksberg. Asesor Principal de la Dirección Regional del PNUD para América Latina y el Caribe.

Por Bernardo Kliksberg. Asesor Principal de la Dirección Regional del PNUD para América Latina y el Caribe. Director del Fondo España-PNUD “Hacia un desarrollo inclusivo en América latina”.
Publicado originalmente en La Nación de Argentina el 29 de septiembre de 2009.

Cuando en una amplia encuesta a 60.000 pobres de 60 países realizada por el Banco Mundial, y en otros estudios similares, se les preguntó qué es ser pobre, la respuesta desconcertó. Los pobres se quejaron de sus carencias materiales, pero dijeron que lo que más les dolía de su situación era la “mirada de desprecio”. Ser pobre es ser percibido como si se perteneciera a una categoría inferior, que no importa y que, en todo caso, inspira compasión.
Expresando la doctrina social de la Iglesia, el cardenal Jorge Bergoglio señaló, en una misa, hace pocos días: “En esta ciudad de Buenos Aires, con mucho dolor lo digo, están los que «caben» en este sistema que se hizo y los que «sobran», los que no «caben», para los que no hay trabajo, ni pan, ni dignidad. Y esos que «sobran» son el material de descarte, porque también en esta ciudad se «descarta» a las personas y estamos llenos de «volquetes existenciales» de hombres y mujeres que son despreciados”.

La desacreditación del pobre como persona puede crear el terreno para demonizarlo, y para incitar a la intolerancia y a la violencia. Ese es el contexto en el que un presidente de un consejo municipal declaró, hace algunos días, que a los menores que cometen delitos hay que “molerles los huesos”, y “matarlos a cintazos”, y un candidato a concejal, ante un robo, convocó “a quemar a los habitantes de una villa miseria” vecina a los que llamó “ratas”. Ambos se retractaron, pero dejaron flotando previamente que “estaban diciendo lo que nadie se animaba a decir”.

Enfrentar la pobreza requiere superar las falacias y encarar realidades como las siguientes:

1- La pobreza no es neutra, mata y enferma

Hay más de 20.000 madres en América latina que murieron el año pasado durante el embarazo o el parto, que debieran estar vivas. Perecieron por falta de cobertura médica adecuada, desnutrición, condiciones misérrimas. Treinta de cada 1000 niños no llegaron a los 5 años de edad, por enfermedades de la pobreza. Entre ellas el hambre. Hay nueve millones de niños desnutridos, y otros nueve en riesgo de desnutrición.

2- La desocupación es mucho más que un tema económico

Cuando se toman decisiones que van a implicar dejar sin trabajo a muchos, habría que tener muy en cuenta lo que está en juego. La pérdida del trabajo no sólo reduce los ingresos de las familias, crea penurias psicológicas, de autoestima destruida, de sensación de marginación, tensiones familiares. Da idea de lo que sucede una investigación en Estados Unidos sobre desocupados (Rutgers University, agosto de 2009). El 68% de los desocupados estaban deprimidos; el 61% se sentía inútil; en las relaciones familiares del 58% de los desocupados se habían generado tensiones; el 55% estaba muy enojado; el 52% evitaba encontrarse socialmente con amigos o conocidos.

3- Discriminación

En el Latinobarómetro, cuando se pregunta sobre cuál es el sector más discriminado de la sociedad, la mayoría de las opiniones resaltan que son los pobres en general, y particularmente los jóvenes pobres. Con frecuencia son “criminalizados” de antemano.

Un riguroso relevamiento de Periodismo Social, Capítulo Infancia (Alicia Cytrynblum, 2009), que analiza 120.000 noticias sobre niños y adolescentes en 22 diarios representativos del país, concluye: “Nos encontramos con pocas fuentes, con pocas estadísticas, con muchos términos peyorativos, y con titulares que derraman estereotipos en letras de molde sobre un grupo social que poco puede hacer para defenderse”. Agrega: “Las palabras para referirse a los chicos y chicas que supuestamente cometen delitos son estigmatizantes y discriminatorias. Es decir, son títulos que condenan antes que lo haga la Justicia”.

La discriminación refuerza severamente la imposibilidad de obtener trabajo, y todas las condiciones que causan la pobreza.

4- La culpa es de los pobres

Un mecanismo fácil para deshacerse de las culpas que puede generar la pobreza es la coartada de razonarla como un tema individual de cada pobre y como una consecuencia de su desidia, indolencia, falta de ganas, poca iniciativa.

No es un tema individual. Es colectivo. Más de uno de cada tres latinoamericanos es pobre. No fueron sus elecciones: las cifras indican terminantemente que no han tenido acceso real a la salud ni han completado estudios ni trabajo. Uno de cada cuatro jóvenes, los más estigmatizados, están fuera del sistema educativo y del mercado de trabajo. Entre ellos están los 500.000 jóvenes en esa condición que se mencionan continuamente en el Gran Buenos Aires y los millones de jóvenes marginales de México.

5- La pobreza es inevitable

Sería una especie de mal natural, inexorable. En América latina, con una excepcional dotación de riquezas naturales y condiciones geoeconómicas altamente favorables, la tesis se autodestruye. ¿Por qué Costa Rica ha tenido en los últimos sesenta años un índice de pobreza que es la mitad de la tasa que se presenta en América Latina, a pesar de ser muy limitada en recursos naturales? No será porque educación, salud y equidad fueron prioridades y se convirtieron en políticas de Estado. ¿Por qué la Argentina tenía, a inicios de los años 60, menos de un 10% de pobreza y, al final de los 90, más de un 30%? Importa lo que los países hacen.

La “mirada de desprecio” incluye mucho de estos componentes. Reduce al pobre a “descartable”, lo discrimina, lo cambia de categoría de víctima de malas políticas, a culpable personal; de excluido a “perdedor” por propia decisión; lo ve como sospechoso en potencia y toma distancia. Llega finalmente a “invisibilizarlo”. Para muchos, ver a los ancianos pidiendo limosna en las calles de Buenos Aires, a los niños tirando fuego al aire para que les den algunas monedas en los semáforos, a las mujeres con bebes implorando ayuda, llega a ser como “si lloviera”, parte del paisaje urbano, y pasan de largo como si no existieran. Asumir la pobreza como problema colectivo, y devolver a plenitud su dignidad humana al pobre, es el primer desafío.

Desde esa asunción, para enfrentar sus causas se requieren políticas públicas activas y sostenidas --primeras responsables, en una democracia, de encarar el problema-- acompañadas por la solidaridad de la sociedad civil, que en organizaciones como Cáritas, AMIA, Red Solidaria y otras muchas muestran a diario y por un pleno compromiso con la idea de responsabilidad social de las empresas. Como lo planteara Carlos Fuentes: “Algo se ha agotado en América latina, los pretextos para justificar la pobreza”.

DÍA MUNDIAL DEL HÁBITAT EN EL PERÚ: PLANIFICAR NUESTRO FUTURO URBANO

COMUNICADO

  • El 70% de sus viviendas en las ciudades se construyen sin planificación ni asistencia técnica.
  • Tugurios de los centros históricos nacionales son habitados por más de cien mil personas y el 80% del patrimonio monumental se encuentra en riesgo.
  • El derecho humano a la vivienda debe reincorporarse a la Constitución Política del Perú.
  • El sistema financiero no ofrece subsidios directos a los empobrecidos para acceder a la vivienda digna.
La Asamblea General de la ONU acordó, en 1986, celebrar el Día Mundial del Hábitat, todos los primeros lunes de octubre con el objetivo de sensibilizar a gobernantes y ciudadanos sobre la crucial importancia que tiene proteger el hábitat y la vida digna en las ciudades.

En el Perú, este lunes 5 de octubre, celebramos el día mundial del hábitat promoviendo la campaña Planning our urban future (Planificar nuestro futuro urbano) de la oficina de las Naciones Unidad ONU-HÁBITAT, campaña que a nuestro juicio responde a la urgente necesidad de repensar y hacer de las ciudades “espacios vivos” en los que se destierren de una vez políticas de segregación, exclusión, desalojo e inseguridad jurídica para millones de habitantes en el mundo.

Como institución especialidad en el tema del hábitat y la ciudad coincidimos con estas misma reflexiones y recomendaciones, en el sentido de que las políticas, programas y proyectos públicos estén orientados a atender la demanda de vivienda digna y adecuada de los empobrecidos de nuestro país.

El informe Pobreza y precariedad urbana en América Latina y el Caribe, financiado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Corporación Andina de Fomento (CAF), señaló con preocupación que en el año 2010, 18 millones de peruanos (as) vivirán en tugurios, debido a la escasa inversión pública en vivienda y a la poca importancia que en las cuentas bancarias tienen los créditos hipotecarios. Ante ello, es prioritario que la inversión pública atienda el déficit habitacional, sin descuidar el planeamiento participativo y la gestión democrática de la ciudad.

Los profesionales del Cidap trabajamos con las organizaciones de pobladores por construir ciudades dignas para la vida y desde nuestra experiencia de trabajo en los tugurios del Centro Histórico de Lima y Asentamientos Humanos de la periferia, creemos que:
  1. En el Perú “Otra ciudad es posible” como enuncia la CARTA MUNDIAL POR EL DERECHO A LA CIUDAD, concibiendo que el Derecho a la Ciudad, “es el goce equitativo, sin exclusión de la ciudad dentro de los principios de sustentabilidad y justicia social”. 
  2. El Estado Peruano debe revisar y ajustar la política pública nacional de vivienda y ciudad, en el marco del artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales (PIDESC), pacto suscrito por el gobierno peruano, que establece que “los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluyendo vivienda adecuada”
  3. El Estado Peruano debiera asumir e implementar las recomendaciones del Informe E/CN.4/2004/48/Add.1 del 11 de febrero de 2004 realizado por el Relator del Derecho a la Vivienda de la ONU, Miloon Kothari, en especial aquellos que a la letra recomiendan:

    a)Deberían elaborarse una legislación y políticas específicas para proteger a los arrendatarios pobres, incluidos los residentes en edificios históricos y ruinosos, contra el desalojo, y para mejorar su salud y condiciones de vivienda y de vida, que suelen suponer peligros mortales.
    b)El Gobierno debe realizar una evaluación a fondo de las políticas y prácticas actuales en materia de desalojos para garantizar la protección de los derechos de las personas.”
  4. El Gobierno Nacional debe de ampliar los alcances del Decreto de Urgencia No. 051-2008, que prorroga el plazo de protección a la condición de inquilinos de predios tugurizados hasta el 31 de diciembre del 2011, dado que hasta la fecha no se han implementado ni el censo de habitantes de tugurios, ni el plan nacional de destugurización propuestos por el Poder Ejecutivo.
  5. Es urgente el debate y promulgación de una “Ley General de Renovación Urbana” que considere el proceso de destugurización sin desalojos, la creación de un fondo y la asignación de bonos de destugurización, articulándose con la reciente aprobación de la Ley de Saneamiento Físico Legal de Predios tugurizados con fines de Renovación Urbana, que a nuestro juicio será un significativo primer paso, si es reglamentada adecuadamente, en favor de los habitantes empobrecidos de predios tugurizados.
  6. Es urgente trabajar por la restitución del derecho a la vivienda y la ciudad en la Constitución Política, como acción del Estado y Gobierno, que reafirmaría su voluntad política para la reforma constitucional.
Más información:

· Acceda al Mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas por el día mundial del hábitat
http://www.unhabitat.org/downloads/docs/7261_93355_SG_Statement09SPANISH.pdf  

· Website de la ONU-Hábitat
http://www.unhabitat.org/categories.asp?catid=588

CON EL RUEGO DE SU DIFUSIÓN

Lima, 02 de octubre de 2009

CENTRO DE INVESTIGACIÓN, DOCUMENTACIÓN Y ASESORÍA POBLACIONAL
Miembros del Equipo Cidap: Arq. Silvia de los Ríos B., Cel. 9986-64900, Abogada Kathy García B. Cel. 9967-01300 / Jr. Húsares de Junín 654 – Jesús María Telefax: 461-5566 / postmast@cidap.org.pe  / http://www.cidap.org.pe/