miércoles, 22 de noviembre de 2006

Vicente López - Vecinos del barrio "El Ceibo" piden por la titularidad de sus tierras

Vecinos de la zona norte bonaerense reclamaron el viernes la titularidad de las tierras que ocupan desde hace 40 años, así como el permiso para finalizar una obra que los conectará a la red de cloacas

La presidenta de la Junta Vecinal del barrio El Ceibo, Ana Arriola, explicó que el reclamo es de 86 familias, cuyos miembros más antiguos eran pescadores que hace más de cuatro décadas se quedaron a vivir en un predio frente al río, en el partido de Vicente López.

Según la delegada, los vecinos de El Ceibo "pagan los servicios de luz, teléfono y tienen desde hace siete años las instalaciones preparadas para conectarse a la red cloacal".

La junta vecinal denunció que el intendente de Vicente López, Enrique García, "muestra una total indiferencia por concretar medidas que hacen a la salud del barrio y a mejorar la calidad de vida de sus 420 habitantes", se informó en un comunicado.

"Es que estamos en una zona valuada en cifras millonarias y pensamos que por ese motivo nos quieren sacar del medio aunque sabemos que por ley la 11.226, somos los dueños legítimos de estas tierras", dijo Arriola. Por su parte, las autoridades comunales deslindaron responsabilidades al afirmar que la empresa de agua -o su adjudicataria- no gestionó aún el permiso de apertura de vereda para la conexión a la red cloacal.

"La empresa que se encargue de la conexión debe además presentar una serie de requisitos, como los seguros y los papeles de la ART", precisó Andrés Sanz, subsecretario de Vivienda de Vicente López.
Arriola, en cambio, insistió en que "las obras para conseguir la conexión a la red de cloacas implica media cuadra de cañerías pero la municipalidad no da el permiso para que AySA -la actual empresa de agua- ponga manos a la obra.

Lo mismo pasó con Aguas Argentinas, "ya que hace siete años estamos preparados esperando el tramo final de la obra pero esa empresa también esperó en vano el permiso municipal", añadió la presidenta de la junta vecinal.

La delegada de la Junta vecinal de El Ceibo informó, además, que en relación al tema de las tierras, las autoridades provinciales han realizado estudios ambientales y socioeconómicos pero ese derecho de acceso a la titularidad no se concreta.

El barrio limita con las vías del Tren de la Costa, la calles Darwin y Almirante Brown y el río, y ya en la barranca, justo enfrente, la Quinta Anchorena.

"Ahora, desde que lotearon y construyen un barrio privado en lo que era la Quinta Anchorena, las obras de desagüe terminan afectando al barrio y pudiendo tener las cloacas seguimos con los pozos ciegos que contaminan las napas, algo se podría evitar", señaló la representante barrial.

El olor de la pobreza por Mario Vargas Llosa

El olor de la pobreza
Mario Vargas Llosa, escritor

(Ver Informe en:
http://hdr.undp.org/hdr2006/report_sp.cfm )

"No me resisto a citar esta estadística del informe: "Cuando un europeo utiliza la cisterna de un inodoro o un estadounidense se ducha, consumen más agua que la que tienen cientos de millones de personas que viven en los barrios urbanos pobres o las áreas urbanas de los países en desarrollo"

Hace tres años, en un viaje por tierra de Lima a Ayacucho, paramos en medio de una pampa, en lo alto de la Cordillera, en una aldea donde había un pequeño puesto de policía. Le pedí al oficial que me permitiera usar su baño. "Desde luego, doctor", me dijo, muy amable. "¿Quiere usted miccionar o defecar?". Le repuse que lo primero. Su curiosidad era académica porque el "baño" del puesto era un corralón a la intemperie donde micciones y defecaciones se confundían entre nubes de moscas y una pestilencia de vértigo.


Este recuerdo me ha acompañado sin tregua mientras, tapándome a ratos las narices, hojeaba las 422 páginas de un reciente informe publicado por las Naciones Unidas titulado "Más allá de la escasez: poder, pobreza y la crisis mundial del agua". El prudente título y la fría y neutral prosa burocrática en que está redactado no impide que este extraordinario estudio, inspirado sin duda en la sabia concepción de la economía y el progreso de Amartya Sen --un economista que no cree que el progreso consista en estadísticas--, estremezca al lector enfrentándolo con tanto rigor como crudeza con la realidad de la pobreza y sus horrores en el mundo en que vivimos. La investigación que han llevado a cabo Kevin Watkins y su equipo debería ser de consulta obligatoria para todos quienes quieren saber lo que son el subdesarrollo económico y la marginación social en términos prácticos y los abismos que separan a estas sociedades de las que han alcanzado ya medios y altos niveles de vida.

De esta lectura, la primera conclusión a la que llego es que el objeto emblemático de la civilización y el progreso no son el libro, el teléfono, Internet ni la bomba atómica, sino el excusado. Dónde vacían su vejiga y sus intestinos los seres humanos es el factor determinante para saber si están todavía en la barbarie del subdesarrollo o han comenzado a progresar. Las consecuencias que tiene en la vida de las personas este hecho simple y trascendental son vertiginosas. La tercera parte de la población del planeta --unos dos mil seiscientos millones de personas--, cuando menos, no sabe lo que es un excusado, una letrina, un pozo séptico, y hace sus necesidades, como los animales, al pie de los árboles, junto a arroyos y manantiales, o en bolsas y latas que arroja en medio de la calle. Y unos mil millones utilizan para beber, cocinar, lavar la ropa y su higiene personal, aguas contaminadas por heces humanas y animales. A ello se debe que por lo menos dos millones de niños mueran cada año de diarrea y que enfermedades infecciosas, como cólera, tifoidea y parasitosis, causadas por lo que el informe llama eufemísticamente "carecer de acceso al saneamiento", devasten enormes sectores de África, Asia y América Latina y sean la segunda causa de la mortalidad infantil en el mundo.

En un importante barrio de Nairobi, Kenya, llamado Kibera está generalizado el sistema de los llamados "inodoros volantes", bolsas de plástico que la gente utiliza para hacer sus necesidades y que luego arroja por los aires a la calle (de ahí el apodo). Esta práctica motiva que el nivel de enfermedades infecciosas en el barrio sea altísimo. Aquellas golpean sobre todo a los niños y a las mujeres. ¿Por qué a estas? Porque como son ellas las que se ocupan sobre todo de la limpieza hogareña y del acarreo del agua están más expuestas que los hombres al contagio.

En Dharavi, un sector populoso de la ciudad de Mumbai, en la India, hay un solo wáter por cada 1.440 personas, y en la estación de las lluvias el agua que inunda las calles convierte a estas en ríos de excrementos. La abundancia del líquido elemento es, en este caso como en el de muchas ciudades del tercer mundo, una tragedia, porque, dadas las condiciones de existencia, el agua, en lugar de ser la vida, es muchas veces el instrumento de la enfermedad y la muerte.

Y, sin embargo, paradójicamente, el problema del agua, inseparable del saneamiento, es acaso el principal que mantiene a los hombres y mujeres prisioneros del subdesarrollo. Los datos del informe son concluyentes. Cuando tienen agua, se trata por lo general de aguas servidas, que acarrean toda clase de bacterias y males que los enferman y matan, pero, en la mayoría de los casos, la pobreza condena a los pobres a una sequía que es todavía más catastrófica para su salud y sus posibilidades de mejorar sus condiciones de vida. Una de las demostraciones más chocantes de la investigación es que los pobres pagan mucho más cara el agua que los ricos, precisamente porque los pueblos y barrios donde viven carecen de instalaciones de agua y desagüe y tienen que comprarla a aguateros o servicios comerciales pagando precios exorbitantes. Así, por ejemplo, los habitantes de los barrios pobres de Yakarta (Indonesia), Manila (Filipinas) y Nairobi (Kenya) "pagan entre 5 y 10 veces más por unidad de agua que aquellos de las áreas de ingresos altos de sus propias ciudades y más de lo que pagan los consumidores de Londres o Nueva York". Ese precio desigual del agua hace que el veinte por ciento de los hogares más pobres de El Salvador, Jamaica y Nicaragua invierta la quinta parte de sus ingresos en agua. En tanto que en el Reino Unido el gasto promedio por agua de los ciudadanos es apenas el 3% del ingreso.

No me resisto a citar esta estadística del informe: "Cuando un europeo utiliza la cisterna de un inodoro o un estadounidense se ducha, consumen más agua que la que tienen cientos de millones de personas que viven en los barrios urbanos pobres o las áreas urbanas de los países en desarrollo". Y otra es que con el agua que se ahorraría si los "civilizados" cerráramos los caños del lavador mientras nos cepillamos los dientes un continente entero de "bárbaros" podría bañarse.

A primera vista, se diría que no hay mucha relación posible entre la falta de agua y la educación de las niñas. Y, sin embargo, la hay y muy estrecha. El informe calcula que se pierden 443 millones de días escolares al año a causa de enfermedades relacionadas con el agua y que millones de niñas faltan a la escuela y reciben una educación deficiente o nula, y en todo caso inferior a la de los varones, porque diariamente deben ir a buscar agua a acequias, ríos y pozos que están a menudo a varias horas de camino de sus hogares.

En "Los Miserables", Víctor Hugo escribió que "Las cloacas son la conciencia de la ciudad", y, en una de esas interpolaciones del narrador que recorren la novela, mientras Jean Valjean pataleaba entre la mierda con el desmayado Marius a cuestas, intentó una curiosa interpretación de la historia a partir del excremento humano. Algo así hace este formidable estudio, sin la poesía y la elocuencia del gran romántico francés, pero con mucho mejor conocimiento científico. Proponiéndose nada más que describir las circunstancias y reverberaciones de un problema concreto que afecta a la tercera parte de la humanidad, este informe radiografía con dramática precisión el extraordinario privilegio de que gozamos las dos terceras partes restantes, cada vez que, casi sin darnos cuenta de ello, abrimos la canilla de un lavador para lavarnos las manos o la regadera de la ducha para recibir esa lluvia de agua fresca que nos limpia y rejuvenece, o cuando, aguijoneados por un retortijón, nos encerramos en la intimidad de un excusado, aligeramos las entrañas y, solazados, limpiamos con un pedazo de papel higiénico todos los rastros de aquella ceremonia, jalamos una cadena y sentimos, en el torbellino del surtidor, que nuestras suciedades recónditas desaparecen en las entrañas de los desagües, lejos, lejos de nuestras vidas y olfatos, para bien de nuestra salud y buen gusto.

Qué infinitamente distinta a la nuestra es la experiencia de esos miles de millones de seres humanos que nacen, viven y mueren literalmente asfixiados por su propia inmundicia, a la que no consiguen arrancar de sus vidas, pues, visible o invisible, la mugre fecal que expulsan regresa a ellos como una maldición divina, en la comida que comen, el agua en que se lavan y hasta en el aire que respiran, enfermándolos y manteniéndolos en la mera subsistencia, sin posibilidades de salir del confinamiento en que malviven.

Uno de los aspectos más sombríos de este asunto es que, en gran parte debido al asco y la repelencia que todo lo relacionado con la mierda despierta en los seres humanos, los gobiernos y los organismos internacionales que promueven el desarrollo no suelen darle la prioridad que debería tener; lo frecuente es que lo subestimen y dediquen presupuestos insignificantes a planes de saneamiento. Y la verdad es que vivir en la suciedad no solo enferma el cuerpo sino también el espíritu, la autoestima más elemental, el ánimo para rebelarse contra el infortunio y mantener viva la ilusión, motor de todo progreso. "Nacemos entre heces y orina", escribió San Agustín. Un estremecimiento como una viborilla de hielo en la espalda debería recorrernos al pensar que un tercio de nuestros contemporáneos nunca sale de la porquería en que vino a este valle de lágrimas.

NUEVA YORK, NOVIEMBRE DEL 2006
© MARIO VARGAS LLOSA, 2006.
© DIARIO "EL PAÍS", SL/ MARIO VARGAS LLOSA. PRISACOM. EXCLUSIVO PARA EL DIARIO EL COMERCIO EN EL PERÚ.

sábado, 18 de noviembre de 2006

Buenos Aires fue nombrada la primera ciudad solidaria de Latinoamérica

Derechos Humanos
Distinción de la ACNUR

Buenos Aires fue nombrada la primera ciudad solidaria de Latinoamérica

A través de un acuerdo que firmó el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Telerman, y Florinda Rojas Rodríguez, representante Regional del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados –ACNUR- para el Sur de Sudamérica, Buenos Aires fue nombrada la primera "ciudad solidaria" de Latinoamérica por su labor con los refugiados.

El acto se realizó el lunes 13 de noviembre en el Salón Blanco del Palacio de Gobierno Porteño. Este convenio le permite a la Ciudad la elaboración de estrategias, la formulación de políticas públicas y la ejecución coordinada de proyectos que hagan efectiva la protección internacional y acompañen concretamente el proceso de integración local de los refugiados y de los solicitantes de asilo.

Entre otros puntos, establece que el Gobierno porteño tomará medidas para facilitar el acceso de los refugiados a los subsidios familiares, los planes de emergencia habitacional y de política alimenticia, el apoyo a micro-emprendimientos e integración al sistema educativo.

Además, el acuerdo prevé el establecimiento de un Comité Operativo coordinado por la Subsecretaría de Derechos Humanos en el que participarán, además del Ministerio de Derechos Humanos y Sociales, el de de Salud, Educación y el de Producción.

El objetivo de este Comité será evaluar las condiciones en las que se encuentran las personas refugiadas que viven en la Ciudad de Buenos Aires para definir planes e intervenciones específicas.

jueves, 9 de noviembre de 2006

Declaración de Montevideo

Declaración de Montevideo
Cumbre Iberoamericana. Del 3 y 5 de noviembre 2006. Uruguay

En la cumbre se ha adoptado la Carta Cultural Iberoamericana con el propósito de promover la construcción de una cultura de paz basada en el intercambio, el diálogo intercultural, la concertación y la cooperación. Mención especial también al reto de la educación. En la cumbre se ha debatido especialmente el tema de las migraciones y se ha establecido un compromiso incluido en la declaración.

Fuente:
Aula Intercultural/ 5 de noviembre de 2006

DECLARACION DE MONTEVIDEO

1. Los Jefes de Estado y de Gobierno de los 22 países que conforman la Comunidad Iberoamericana de Naciones, reunidos en su XVI Cumbre en Montevideo - Uruguay - los días 3, 4 y 5 de noviembre de 2006, reafirmamos nuestra total adhesión a los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, a la vigencia plena de la democracia, al respeto a la soberanía y a la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, al respeto y promoción de los derechos humanos, al fortalecimiento del multilateralismo y del respeto a los principios del derecho internacional, a la solución pacífica de las controversias y al rechazo del uso de la fuerza o de la amenaza del uso de la fuerza en el ámbito internacional y al rechazo a la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional.


2. Reafirmamos los valores proclamados, los principios defendidos y los objetivos acordados en el curso de las anteriores cumbres, y que constituyen el acervo iberoamericano. En ese marco, han merecido y merecen especial atención el derecho al desarrollo, así como las condiciones fundamentales para lograrlo. Asimismo expresamos nuestro compromiso en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Manifestamos nuestra voluntad de seguir luchando contra la desigualdad, el hambre y la pobreza, factores que pueden comprometer la democracia y limitar el ejercicio efectivo de los derechos ciudadanos, y para cuya progresiva superación se requiere la ejecución de políticas de promoción del desarrollo económico con inclusión social, la generación de trabajo decente y la solución duradera del problema de la deuda externa. Reafirmamos la prioridad concedida al combate al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, y a la lucha contra otros flagelos como la delincuencia organizada transnacional, el problema mundial de las drogas ilícitas, así como el lavado de activos, el problema de corrupción, el tráfico ilícito de armas, el tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas, entre otros.

3. En atención a la trascendencia y a la creciente importancia de las migraciones internacionales y a sus proyecciones para nuestros países, hemos elegido esta materia, a iniciativa del gobierno del Uruguay, como tema central de la presente Cumbre, reafirmando los propósitos enunciados al respecto en anteriores declaraciones, y en especial en la emanada de la XV Cumbre Iberoamericana, realizada un año atrás en Salamanca - España. Asimismo, decidimos intensificar el diálogo y la cooperación sobre el tema e impulsar, en nuestras políticas nacionales, foros subregionales y acuerdos internacionales, la materialización del Compromiso de Montevideo sobre Migraciones y Desarrollo, que es parte integrante de la presente Declaración.

4. Apoyamos la iniciativa de los Gobiernos de España y Turquía, asumida por el Secretario General de las Naciones Unidas, denominada "Alianza de Civilizaciones", cuya finalidad es fomentar el diálogo multiétnico y el conocimiento mutuo entre las diversas culturas, como principios de convivencia y reconocimiento a la coexistencia en la diversidad.

5. En conformidad con el Consenso de Monterrey, seguimos determinados a cooperar en el ámbito de la Iniciativa contra el Hambre y la Pobreza, si como la de "América Latina y el Caribe Sin Hambre 2005" de la FAO, para el cabal cumplimiento de las Metas del Milenio. Instamos, por lo tanto, a la SEGIB, a seguir respaldando e impulsando el intercambio de buenas prácticas y otras modalidades de cooperación en pro de la consecución de esos objetivos.

6. Tomamos nota con aprecio de la iniciativa del Gobierno de Costa Rica (Consenso de Costa Rica), para que los países desarrollados y organismos internacionales establezcan mecanismos financieros innovadores como el canje de deuda por proyectos de desarrollo cuando los países soberanamente lo determinen, la condonación de la deuda para aquellos países que lo soliciten y califiquen, y que puedan ser apoyados con recursos financieros adicionales a los países en vías de desarrollo que aumenten su inversión social en educación, salud y vivienda y reduzcan su inversión en armamento, siempre y cuando se mantenga la capacidad que corresponde a las necesidades legítimas de seguridad y defensa. En ese sentido, se instruye a la Secretaria General Iberoamericana (SEGIB) para que realice consultas en torno a esta iniciativa.

7. Expresamos nuestra satisfacción por la eficaz labor cumplida este primer año por la Secretaria General Iberoamericana, que se ha fortalecido institucionalmente y que ha ejercido el papel ejecutivo y organizativo para el cual fue creada. Reconocemos la intensa actividad desarrollada en la ejecución de los mandatos de la Cumbre de Salamanca, así como su empeño por promover la Comunidad Iberoamericana en el actual escenario internacional y el establecimiento de vínculos con otras organizaciones internacionales.

8. Celebramos la realización y agradecemos los aportes de las Reuniones Ministeriales y Sectoriales de Administración Pública, Educación, Cultura, Turismo, Medio Ambiente, Energía e Industria, Justicia, Vivienda y Desarrollo Urbano, Salud Pública, Infancia y Adolescencia, Juventud, y Presidencia y Equivalentes, y reconocemos sus contribuciones a la XVI Cumbre Iberoamericana.

9. Adoptamos la Carta Cultural Iberoamericana con el propósito de promover la construcción de una cultura de paz basada en el intercambio, el diálogo intercultural, la concertación y la cooperación entre nuestros pueblos y estamos decididos a poner en marcha las acciones nacionales y de cooperación que contribuyan al logro de sus objetivos. Esta Carta se sustenta en un acervo cultural común, en la riqueza de nuestros orígenes y en su expresión plural, y contribuye a la consolidación de un espacio cultural iberoamericano. Asimismo constituye un impulso fundamental a la cooperación cultural iberoamericana y a la construcción de un espacio multiétnico, pluricultural y multilinge de cooperación y concertación, como un paso hacia el reconocimiento de la cultura como factor de integración de nuestro espacio iberoamericano.

10. Valoramos el "Plan Iberoamericano de Alfabetización y Educación Básica de Personas Jóvenes y Adultas 2007 - 2015", decidimos su puesta en marcha y declaramos el año 2007 como "Año Iberoamericano de la Alfabetización", mediante la coordinación y la suma de esfuerzos nacionales a partir de estrategias decididas por cada país.

11. Resaltamos los avances alcanzados por los países que han desarrollado iniciativas de canje de deuda por inversión educativa e impulsamos la participación de los Gobiernos en el desarrollo de estos programas a voluntad de cada país. Solicitamos a la SEGIB que elabore un informe que refleje los resultado de las experiencias de canje de deuda en la región iberoamericana, especialmente en materia de educación, durante el primer semestre del año 2007, y que prosiga las gestiones dirigidas a impulsar en el seno de la comunidad iberoamericana y con terceros países, los programas de canje de deuda por educación y otras inversiones sociales.

12. Reconocemos el trabajo de la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), en el desarrollo de la segunda fase del Plan Iberoamericano de Cooperación e Integración de los Jóvenes. Este Plan centra de forma preferente su atención en la construcción de indicadores comunes que proporcionen un estado de situación regional que sirva de apoyo a la orientación de las políticas públicas, en aquellos temas de mayor urgencia que afectan a la juventud.

13. Valoramos igualmente la creación de un Espacio Iberoamericano del Conocimiento (EIC) orientado a la necesaria transformación de la educación superior y articulado en torno a la investigación, el desarrollo y la innovación, y respaldamos la propuesta de elaborar un plan estratégico del EIC, para cuya formulación se convocará a los responsables nacionales de las políticas de educación superior y a otros actores vinculados con el tema.

14. Acordamos promover, en el marco del Espacio Iberoamericano del Conocimiento (EIC) una iniciativa de cooperación en materia de movilidad académica de estudiantes universitarios. Para ello, encargamos a la SEGIB que realice un estudio que permita establecer un instrumento educativo que articule un sistema de intercambio de docentes y estudiantes universitarios, tomando como modelo experiencias exitosas realizadas en el ámbito europeo.

15. Destacamos la adopción, por la reunión de Ministros de Administración Pública, del Código Iberoamericano de Buen Gobierno, y la creación de la Escuela Iberoamericana de Administración y Políticas Públicas, que contribuirán a una mayor eficacia gubernamental y calidad de la gestión pública, respetando la soberanía de los países y sus legislaciones nacionales.

16. Saludamos los trabajos de la XV Conferencia de Ministros de Justicia de los Países
Iberoamericanos en Reforma y Acceso a la Justicia, Implantación de Nuevas Tecnologías, Delincuencia Organizada Trasnacional y Tratamiento Integral de la Violencia de Género. Destacamos los avances desarrollados por la Red Iberoamericana de Cooperación Jurídica Internacional (Iber-Red) como instrumento fundamental en la cooperación jurídica iberoamericana, y saludamos los trabajos de la Cumbre Judicial para la adopción del Código Iberoamericano de Etica y la creación de la Comisión de Etica Judicial.

17. Compartimos la preocupación expresada en la VIII Conferencia Iberoamericana de Ministras y Ministros de Salud, relativa al número de víctimas que continúa ocasionando al mundo una dolencia curable como la tuberculosis, cifra que alcanza las 5.000 vidas por día, constituyendo ésta la principal causa de muerte de las personas infectadas con HIV/SIDA. En el marco de dicha preocupación, igualmente hacemos nuestra la propuesta de que la salud sea considerada tema central de una próxima Cumbre, y que se contemple la posibilidad de la aplicación de un Plan Global Iberoamericano de Acción para detener aquella dolencia, en el ámbito de la iniciativa de Naciones Unidas para el período 2006 - 2015. Solicitamos a la SEGIB presentar propuestas tendientes a impulsar acciones e iniciativas en diferentes ámbitos tales como el empresarial y el laboral u otros, a fin de contribuir a hacerle frente a este flagelo que afecta a nuestras sociedades.

18. Renovamos nuestro compromiso de cooperar para lograr el crecimiento y la generación de riqueza con inclusión social, promoviendo el desarrollo sostenible, protegiendo el medio ambiente, evitando la generación de ecosistemas altamente vulnerables, cuidando los recursos naturales y utilizándolos adecuadamente.

19. Conscientes de que una parte significativa de la población iberoamericana carece todavía de un acceso al agua potable y, con el objeto de avanzar en la consecución de los Objetivos del Milenio y de la iniciativa de lucha contra el hambre y la pobreza, encomendamos a la SEGIB elaborar un proyecto de cooperación iberoamericana destinado a crear un Fondo Iberoamericano para al Acceso al Agua Potable, dedicado a promover acciones para elevar el número de personas que tengan acceso a ese elemento vital.

20. Tomamos nota del IV Foro Mundial de Agua celebrado en marzo pasado en la Ciudad de México, así como también damos la bienvenida a la realización de la próxima Expo Zaragoza 2008, cuyo tema central será "Agua y Desarrollo".

21. Confirmamos nuestro propósito de continuar y ampliar los esfuerzos para aumentar la participación de las energías renovables en la oferta de energía y de mejorar la eficiencia energética. Tales esfuerzos incluirán el diálogo para la identificación de los obstáculos que limitan su oferta y eficiencia, y de las políticas para la eliminación de los mismos.

22. Consideramos una valiosa contribución al Sistema Iberoamericano, la reflexión y los aportes realizados por el Foro Parlamentario y los ejes sugeridos por éste para la formulación de políticas migratorias. Resaltamos la aprobación del Estatuto de Montevideo, que institucionaliza dicho Foro y establece las funciones que le corresponden.

23. Recogemos con interés las conclusiones del Encuentro Cívico y del Encuentro Empresarial; instamos a dar continuidad a estos foros en el marco de las Cumbres Iberoamericanas, y encomendamos a la SEGIB que impulse el fortalecimiento de la participación y de la relación de la Conferencia Iberoamericana con organizaciones sociales y empresas, como expresión social y económica de la ciudadanía en el espacio iberoamericano.

24. Reiteramos nuestro apoyo a las actividades de la Asociación de Academias, Institutos y Escuelas Diplomáticas de Iberoamérica, como mecanismo de intercambio de experiencias e identificación de vías de colaboración y cooperación en los procesos de formación y capacitación de los Servicios Exteriores de nuestros países. Asimismo, reconocemos la necesidad del constante mejoramiento de la estructura y la acción de los centros de formación diplomática y apoyamos los respectivos procesos de fortalecimiento de los servicios exteriores de los países iberoamericanos en beneficio de una idónea consecución de los objetivos de sus políticas exteriores en el complejo ámbito internacional.

25. Valoramos los aportes de los encuentros y foros de discusión convocados por la SEGIB sobre los siguientes temas: Extensión del Crédito y los Servios Financieros; Seguridad Ciudadana, Violencia Social y Políticas Públicas; Migraciones y Desarrollo; Desarrollo Social y Políticas de Reducción de la Pobreza, y Energías Renovables. Valoramos asimismo los aportes del Encuentro Iberoamericano sobre Objetivos del Milenio de Naciones Unidas y las Tecnologías de la Información y Comunicaciones.

26. Conscientes de la importancia de los derechos de los consumidores de los países iberoamericanos, nos comprometemos a crear y fortalecer mecanismos que promuevan el efectivo ejercicio de estos derechos.

27. Reiteramos nuestra voluntad y propósito de seguir impulsando el proceso de consolidación institucional de nuestra Conferencia y de este modo, contribuir a la cohesión de la Comunidad Iberoamericana de Naciones como lugar de encuentro cultural, político, social y económico de nuestros pueblos, reconociéndonos en los valores de nuestro acervo y profundizando los vínculos históricos que nos complementan, sin dejar de admitir, al mismo tiempo, los rasgos propios de cada una de nuestras múltiples identidades, que permiten considerar el conjunto de los pueblos iberoamericanos como una "unidad en la diversidad".

28. Respaldamos la actualización del Manuel Operativo del Convenio de Bariloche, adaptado a la nueva realidad y a las demandas de una mayor eficacia de la cooperación iberoamericana.

29. Saludamos la puesta en marcha de los fondos voluntarios de España y de México, y su contribución al fortalecimiento de la Comunidad Iberoamericana. Invitamos a los Estados en capacidad de hacerlo, a que se sumen a este esfuerzo.

30. Aprobamos IBERESCENA como programa Cumbre propuesto por Ministros de Cultura, con el objetivo de potenciar la promoción de nuestra diversidad cultural y el desarrollo escénico de la región iberoamericana, mediante el fomento de las coproducciones, las redes de teatros y de festivales, el apoyo a la autoría iberoamericana y la formación de nuestros profesionales.

31. Recibimos con beneplácito la racionalización de los programas de cooperación iberoamericana. Acordamos la conclusión del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe - Fondo Indígena - y de la Asociación de Estados Iberoamericanos para el Desarrollo de las Bibliotecas Nacionales de Iberoamérica - ABINIA - como programas de cooperación de la Conferencia Iberoamericana, dando paso a su consolidación como organismos internacionales. Encomendamos a la SEGIB el establecimiento de convenios de colaboración con cada uno de ellos. Acordamos igualmente el término de las Becas Mutis y del Programa Iberoamericano de Lectura - ILIMITA -, que contó con el apoyo de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y El Caribe (CERLALC).

32. Conscientes de la necesidad de desplegar acciones específicas para mejorar la cooperación en el sector turismo, saludamos la iniciativa española de crear un Instituto Iberoamericano de Turismo.

33. Reiteramos nuestro compromiso de promover la equidad de genero y la erradicación de cualquier forma de exclusión. Encomendamos a la SEGIB la continuación de los esfuerzos para la efectiva implementación de la equidad de género como eje transversal de las acciones de cooperación iberoamericana.

34. Mandatamos a la SEGIB poner en marcha una iniciativa que, en el ámbito de los Objetivos y Metas del Milenio, posibilite la elaboración de indicadores específicos en relación con los pueblos indígenas y afro-descendientes, que sirva de herramienta útil para avanzar en la lucha contra la exclusión y la pobreza en que se encuentran en muchos de los países de la región, cuando estos así lo consideren.

35. Encomendamos a la SEGIB establecer un grupo de trabajo con la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y el Fondo Indígena, que permita elaborar las bases, objetivos y alcances del instituto iberoamericano de Lenguas Nativas.

36. Reconocemos el papel fundamental, en el Desarrollo integral de nuestras naciones, de las cooperativas y demás organizaciones de la economía social, cuyos principios de productividad, competitividad, complementariedad, solidaridad y, sobre todo, responsabilidad social, fortalecen el carácter participativo de nuestras democracias, impulsan la generación de empleos, apoyan el combate a la pobreza, convocan la integración y cohesión social - en particular de las mujeres, los jóvenes, las personas adultas y con discapacidad - generando condiciones de desarrollo.

37. Respaldamos la labor de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH) en función de la estabilidad, la paz social y la consolidación de la institucionalidad democrática. Reiteramos asimismo nuestro compromiso con el proceso que se lleva adelante en Haití hacia la reconstrucción del orden productivo para el bien del pueblo de ese país. Para ello, encomendamos a la SEGIB colaborar en la coordinación de los esfuerzos y de los programas de cooperación de los distintos países iberoamericanos con Haití. Con este objeto acordamos realizar reuniones iberoamericanas de coordinación, en ocasión de las conferencias de donantes.

38. Reafirmamos la importancia y necesidad de asegurar la cooperación internacional para los países de renta media, tanto la Ayuda Oficial al Desarrollo como en el marco de mecanismos financieros innovadores, como complemento a sus esfuerzos para cumplir con sus programas nacionales y con los Objetivos de Desarrollo del Milenio. En tal sentido respaldamos la puesta en marcha de iniciativas concretas y encomendamos a la SEGIB que brinde apoyo y seguimiento a las mismas. Damos la bienvenida a las conferencias sobre Países de Renta Media que se realizarán próximamente en España y El Salvador.

39. Saludamos el lanzamiento del Programa Regional Andino entre la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y la Secretaria General de la Comunidad Andina, orientado a fortalecer los procesos de gobernabilidad democrática, a mejorar la gestión del medio ambiente y a fomentar la cohesión social, y que se presenta en ocasión de la XVI Cumbre Iberoamericana.

40. Reiteramos nuestro agradecimiento al gobierno de la República de Chile por el ofrecimiento para realizar entre el 9 y 10 de noviembre de 2007, la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. El tema central de la Cumbre versará sobre cohesión social y políticas sociales para alcanzar sociedades más inclusivas en Iberoamérica.

41. Recibimos son satisfacción y aceptamos el ofrecimiento del Gobierno de la República de El Salvador para realizar en el año 2008 la XVIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.

42. Nos congratulamos por el ofrecimiento del Gobierno de Portugal de realizar en el año 2009 la XIX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.


43. Tomamos nota, con satisfacción, de la propuesta de la República Argentina en el sentido de que ese país sea la sede de la Cumbre Iberoamericana del año 2010, habida cuenta de que en ese año la República Argentina estará conmemorando los doscientos años del establecimiento de su primer gobierno patrio, a la vez que las Cumbres llegaran a su vigésima edición.

44. Agradecemos el ofrecimiento del Gobierno de España para que la ciudad de Cádiz sea sede en el año 2012 de la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, coincidiendo con la aprobación, en esa ciudad, de la primera Constitución española de 1812.

45. Los Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Iberoamericana de Naciones agradecemos muy especialmente al Gobierno de la República Oriental del Uruguay, así como a las autoridades y a la ciudadanía de Montevideo, por la cálida hospitalidad brindada durante la celebración de esta XVI Cumbre.

46. Los Jefes de Estado y de Gobierno de los países iberoamericanos suscriben la presente Declaración, así como el Compromiso de Montevideo que forma parte integrante de ella, en dos textos originales en idiomas español y portugués, ambos igualmente validos, en Montevideo, el 5 de noviembre de 2006.

5 noviembre 2006

Texto íntegro del compromiso sobre las migraciones

Texto íntegro del compromiso sobre las migraciones
... y tráfico ilícito de migrantes.


Los jefes de Estado y gobierno iberoamericanos adoptaron en la cumbre que concluyó hoy el siguiente documento:

COMPROMISO DE MONTEVIDEO SOBRE MIGRACIONES Y DESARROLLO DE LOS JEFES DE ESTADO Y DE GOBIERNO DE LA COMUNIDAD IBEROAMERICANA:

En ocasión de la XVI Cumbre Iberoamericana, realizada en Montevideo,
Uruguay, los días 4 y 5 de noviembre de 2006, los Jefes de Estado y de
Gobierno de los 22 Estados que integran la Comunidad Iberoamericana de
naciones aprobamos el presente documento sobre migraciones y desarrollo,
tema central de esta Cumbre.


Las migraciones han impregnado la historia de Iberoamérica; marcan nuestro
presente y constituirán un factor fundamental en nuestro futuro. Nuestros
pueblos se han enriquecido con el aporte cultural, científico, académico,
económico, político y social de los migrantes. Es nuestra obligación y
nuestra responsabilidad continuar garantizando el impacto positivo de las
migraciones en nuestros países, a la luz de lo dispuesto en el presente
Compromiso.


A este respecto, los Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad
Iberoamericana coincidimos en lo siguiente:


1. Es urgente continuar y profundizar el análisis global de la migración
iniciado en el Diálogo de Alto Nivel que tuvo lugar en Naciones Unidas el 14
y 15 de septiembre pasado, desde una perspectiva integral y coherente, que
considere tanto sus causas como sus efectos y que basado en el respeto a los
derechos humanos y en la realización del desarrollo, favorezca la búsqueda
de mecanismos para su tratamiento integral.


2. Destacamos la realización en Madrid (España) los días 18 y 19 de julio de
2006, del Encuentro Iberoamericano sobre Migración y Desarrollo, organizado
por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), el cual representó una
instancia de análisis sobre las diversas materias vinculadas con la
migración y constituyó un valioso aporte a la Comunidad Iberoamericana.


3. Las migraciones constituyen una realidad y un desafío de creciente
complejidad, que requiere ser abordado por los Estados con un enfoque
multidisciplinario, en el marco de la cooperación internacional para el
desarrollo. Los países de origen, tránsito y destino, deben asumir la
responsabilidad que les corresponde en materia migratoria.
Las buenas prácticas sobre migración deben difundirse y consolidarse en el
establecimiento de acuerdos bilaterales, regionales y multilaterales, lo que
contribuirá al ordenamiento y a la dinámica de los flujos migratorios,
debiendo al mismo tiempo garantizar el espeto de los derechos humanos y la
diversidad cultural de los migrantes y sus familias, y el estricto apego al
principio de no discriminación o selectividad por motivo de origen étnico,
género, edad, religión o nacionalidad, en el marco del ordenamiento legal
vigente de cada país.


4. Es imperativo situar la persona del migrante en el centro de los
programas o proyectos migratorios, garantizando que las políticas
migratorias respeten plenamente los derechos humanos de los migrantes, en el
marco del ordenamiento jurídico de cada Estado, independientemente de su
condición migratoria, y cualquiera que sea su nacionalidad, origen étnico,
género o edad. En este espíritu, debemos fomentar también la más amplia
participación de los migrantes en las sociedades de acogida.


5. Es necesario abordar, en la Agenda Iberoamericana, el tema de la
migración desde una perspectiva integral, por cuanto la migración es una
realidad transversal que guarda estrecha relación con la falta de
desarrollo, la afectación de los derechos humanos, la pobreza, los desastres
naturales, la inestabilidad política, la búsqueda de mejores condiciones de
vida, la inequidad en la distribución de la riqueza y la falta de
oportunidades para el desarrollo humano, que son causas que la provocan. La
generación de condiciones socioeconómicas inclusivas que permitan superar
las condiciones de pobreza en que viven sectores importantes de la población
contribuiría a evitar flujos migratorios no controlados.
Es vital que los países en desarrollo y las agencias financieras
internacionales y de cooperación contemplen iniciativas para la promoción de
proyectos de desarrollo con especial atención para las comunidades más
vulnerables y excluidas.


6. Las acciones que realicemos, tanto en el ámbito nacional como en el
internacional, por la vía de la cooperación, para promover el desarrollo de
nuestros países, incidirán positivamente y contribuirán a que la migración
sea una decisión y no una necesidad.


7. Subrayamos la importancia del fortalecimiento del multilateralismo y
rechazamos toda acción unilateral o coercitiva de efecto internacional que
atente contra el clima de diálogo y contra las normas de respeto mutuo en
materia migratoria, sin perjuicio de la potestad de los Estados de
establecer controles migratorios y de autorizar el ingreso de personas
extranjeras y su permanencia bajo ciertas condiciones.
8. Reconocemos la importancia de la contribución del trabajo de los
migrantes al crecimiento de las economías de los países de acogida y de
origen y destacamos su aporte social e intercultural.
Las políticas de cooperación al desarrollo contribuyen a generar condiciones
adecuadas que no obliguen a la migración, de modo que la misma sea una
decisión y no una necesidad, habida cuenta de que los potenciales migrantes
constituyen un capital humano indispensable para la prosperidad de los
países de origen.


9. Las normas nacionales y los acuerdos internacionales en materia de
migraciones, en consonancia con criterios de gobernabilidad de las mismas y
de una práctica organizada y responsable que contemple el respeto a la
soberanía de los Estados, a los principios consagrados en la Carta de
Naciones Unidas y al Derecho Internacional, deben ser tomados como marco de
referencia para la administración de los flujos migratorios.


10. Los Estados, al ejercer su derecho de regular el ingreso y la
permanencia de personas en su territorio, deben respetar las normas del
derecho internacional, de los derechos humanos, del derecho internacional
humanitario y del derecho internacional de los refugiados, desde sus
respectivos ámbitos jurídicos de aplicación.


11. El establecimiento de políticas y prácticas de seguridad por parte de
los Estados no deberá estigmatizar a los migrantes.


12. Las remesas no deben ser catalogadas como ayuda oficial al desarrollo,
puesto que son flujos financieros privados, de solidaridad familiar, y
responden al derecho de todo ser humano de asistir de modo individual al
sustento y bienestar de otras personas, Este derecho debe ser reconocido y
salvaguardado, al igual que el derecho de los destinatarios a recibirlas.
Los Estados deben abstenerse de promulgar disposiciones legislativas o
adoptar medidas administrativas coercitivas, que puedan obrar en detrimento
de este derecho. Debemos facilitar el envío de remesas, reduciendo su costo
y garantizado el acceso da los servicios bancarios. Procuraremos incentivar
oportunidades que motiven el mejor aprovechamiento de esos flujos en
actividades productivas y de inversión que favorezcan a las familias y
comunidades de origen de los migrantes.


13. Fomentaremos la realización del derecho de toda persona a que se
establezca un orden social e internacional en el que todos sus derechos
humanos se hagan plenamente efectivos, conforme los términos concebidos en
el artículo 28 de la Declaración Universal sobre Derechos Humanos.


14. Además de la cooperación bilateral en materia migratoria, es necesario
implementar el marco multilateral en donde se plasmen los propósitos y
principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y en las normas
del derecho internacional aplicables, en particular aquéllas relativas a los
derechos humanos, así como las contenidas en la declaración del OIT sobre
los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo.


15. La entrada y permanencia de los trabajadores extranjeros de acuerdo con
las vías establecidas en las respectivas legislaciones constituye la mejor
garantía para el respeto de los derechos humanos y laborales de los
migrantes y para su plena integración social, y contribuye asimismo a
aumentar el carácter globalmente positivo de la migración. La migración
indocumentada y la existencia de mercados laborales informales, generan
condiciones favorables a la explotación de los migrantes. El trafico ilícito
de migrantes debe ser combatido.


16. El racismo, la xenofobia y toda forma de discriminación contra los
migrantes y sus familiares, son incompatibles con los derechos humanos, la
democracia y el Estado de Derecho. Por ello debemos crear condiciones que
favorezcan una mayor armonía, tolerancia y respeto entre los migrantes y el
resto de la sociedad del país en que se encuentran, a fin de eliminar tales
manifestaciones contra aquéllos.


17. Migrar no es un delito, por lo que los Estados no desarrollarán
políticas orientadas a criminalizar al migrante. Ante la gravedad del
tráfico ilícito de migrantes y de la trata de personas, del trafico de
menores y otras formas de delitos trasnacionales conexos, la comunidad
internacional tiene la obligación de asumir un mayor compromiso en la
prevención, penalización, y combate de éstos, actuando de modo firme contra
toda forma de estímulo a los mismos y asegurando la plena aplicación, por
los Estados parte, de la Convención de las Naciones Unidas contra la
Delincuencia Organizada Transnacional, del Protocolo contra el Tráfico
Ilícito de Migrantes por Tierra, Mar y Aire, y del Protocolo para Prevenir,
Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños.
Merecen una especial atención las víctimas de estos delitos y en especial de
la trata de personas, las cuales no deberán ser consideradas sujetos activos
de conducta penal y para cuya efectiva atención y recuperación,
especialmente cuando se trate de infantes y adolescentes, es urgente
establecer mecanismos de coordinación que incluyan el intercambio de
información entre las instancias competentes.


18. Frente al aumento progresivo de la participación de la mujer en las
migraciones internacionales, necesitamos adoptar políticas de equidad de
género que contemplen el impacto diferenciado que tiene la migración en las
mujeres y la necesidad de atender las causas estructurales que las llevan a
migrar.


19. La protección de los derechos de las personas menores de edad debe
formar parte activa de los grandes debates sobre migraciones, así como de
las políticas que sean llevadas adelante por los países iberoamericanos. Es
necesario incrementar esfuerzos para asegurar a los niños, niñas y
adolescentes migrantes, el acceso a la educación y a la salud en igualdad de
condiciones con los menores de la sociedad de acogida, independientemente de
su condición migratoria, y evitar la migración no documentada de menores no
acompañados, así como procurar su retorno al país de origen cuando aquélla
se haya producido.


20. En la formulación de las políticas migratorias tendremos en cuenta la
especificación, vulnerabilidad y complejidad que caracteriza la migración de
indígenas, en atención a sus particularidades. En estos casos, deberemos
aplicar, complementariamente, la normativa internacional que establece y
protege sus derechos colectivos específicos, como el Convenio 169 de la OIT,
para aquellos países que son parte, así como la Declaración de Naciones
Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Ameritarán igualmente una atención especial los afro-descendientes y demás
grupos en situación de vulnerabilidad.


21. Todo migrante debe gozar, conforme al ordenamiento jurídico de cada
Estado, de la observancia plena de las leyes laborales que le son
aplicables, incluyendo los principios y derechos laborales contenidos en la
Declaración de la OIT sobre los Principios y Derechos Fundamentales del
Trabajo.


22. La migración calificada constituye una realidad cada vez más difundida
que muchas veces implica, para los países en desarrollo, una transferencia
de recursos humanos con un alto costo económico y social. Es fundamental
generar condiciones, incluyendo acuerdo bilaterales, regionales y
multilaterales, para que el aporte de estos recursos humanos calificados
pueda vincularse a los procesos de desarrollo de los países de origen,
especialmente a través del desarrollo científico y tecnológico, así como
mediante la creación y el funcionamiento de redes que vinculen el trabajo
científico y técnico entre los países de destino y los países de los cuales
provienen los migrantes calificados, y de programas de cooperación que les
permitan realizar sus tareas, incluso parcialmente, en sus países de origen.


23. La aplicación de programas de trabajadores temporales documentados
coadyuva a elevar las potencialidades de los trabajadores migrantes,
beneficiando a los países de destino y contribuyendo al desarrollo de los
países de origen. En ese marco, es positivo el diseño y la ejecución de
programas de capacitación en el país de destino, compatibles con las
necesidades del país de origen de los trabajadores migrantes, en la medida
en que permite potenciar el capital humano acumulado por los mismos.


24. Tomamos nota de las Declaraciones aprobadas por las reuniones
ministeriales realizadas a lo largo del año, especialmente aquéllas de Salud
de Infancia y Adolescencia, de Vivienda y Desarrollo Urbano, de Turismo y de
Juventud, en las que se establecen y conciertan políticas sectoriales para
los migrantes, así como de las Conclusiones del Foro Parlamentario
Iberoamericano, dedicado específicamente a analizar los procesos migratorios
iberoamericanos y del II Encuentro Cívico Iberoamericano, que remarca la
importancia de respetar los derechos de los migrantes.
25. En virtud de lo anteriormente expuesto, los Jefes de Estado y Gobierno
de los países miembros de la Comunidad Iberoamericana nos comprometemos a:


a) Mantener el respeto de las normativas nacionales de todos los Estados y
los tratados internacionales en los procesos migratorios.


b) Generar, de acuerdo con la situación particular de cada país y su
ordenamiento legal, condiciones sociales y económicas para hacer posible el
retorno voluntario de los migrantes a sus comunidades de origen, y su
incorporación a los procesos nacionales de desarrollo.


c) Con objeto de facilitar la efectiva inserción social de los migrantes,
incorporar la temática de las migraciones internacionales en campañas
nacionales de información y educación, de modo de dar a conocer los derechos
y la vulnerabilidad de los migrantes, así como la contribución positiva de
estos a sus sociedades de acogida.
Encomendar a la Secretaría General Iberoamericana la identificación de
mecanismos de cooperación, para contribuir con los esfuerzos de los Estados
en el desarrollo de campañas de información especial sobre los derechos
humanos de los migrantes.


d) Promover que la formación de administradores, autoridades policiales y
migratorias, educadores y otros funcionarios, incluya programas para
prevenir y combatir prácticas discriminatorias, xenófobas, racistas y otras
formas conexas de intolerancia contra los migrantes. Asimismo, realizar
campañas de sensibilización sobre los riesgos de migrar de manera
indocumentada.


e. Considerar medidas para facilitar la reunificación familiar de los
migrantes, a fin de lograr una mayor integración de éstos en la sociedad
receptora y evitar la exclusión, la marginación y el aislamiento cultural.


f) Establecer mecanismos de vinculación con los nacionales emigrados, para
preservar su identidad cultural, facilitar sus contactos con los países de
origen, fortalecer las redes de tipo transnacional y las asociaciones de
migrantes, y potenciar la relación de estas personas con sus países de
origen. Hacer esfuerzos en el sentido de reforzar las redes de los servicios
consulares para asistir eficientemente los intereses de los connacionales en
el exterior.


g) Promover el fortalecimiento de los derechos humanos como un componente
central de las políticas y prácticas migratorias de los países de origen, de
tránsito y de destino, asegurando la protección de los derechos humanos de
los migrantes en el marco del ordenamiento jurídico de cada Estado,
independientemente de su condición migratoria, y cualquiera que sea su
nacionalidad, origen étnico, género o edad.


h) Fortalecer la normativa internacional de protección de los migrantes
solicitando a los Estados considerar la suscripción, ratificación o adhesión
a la Convención de Naciones Unidas contra la delincuencia Organizada
Transnacional, y los Protocolos que la complementan: el Protocolo para
Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y
Niños y el Protocolo contra el Tráfico Ilícito de Migrantes por Tierra, Mar
y Aire.
Asimismo, efectuar las adecuaciones normativas correspondientes en los
ordenamientos internos de los Estados parte.


i) Continuar dialogando sobre la forma de fortalecer los estándares para la
protección de todos los trabajadores migrantes y sus familias, teniendo en
cuenta los instrumentos internacionales sobre la materia, entre otros la
Convención Internacional para la protección de todos los Trabajadores
Migrantes y de sus Familias.


j) Impulsar decididamente la prevención y el combate a la trata de personas
y al tráfico ilícito de migrantes, mediante una articulación bilateral y
multilateral de acciones de cooperación entre los países iberoamericanos.
Entre estas acciones debe incluirse la constitución de una red de
cooperación para las víctimas del delito de trata, así como del tráfico
ilícito de personas menores migrantes que contemple, entre otros aspectos,
la recuperación de las víctimas. Debe incluirse igualmente el
fortalecimiento de los mecanismos de difusión, sensibilización y
capacitación de la población en general y, en particular, de los
funcionarios encargados de hacer cumplir la ley en materia de trata de
personas y tráfico ilícito de migrantes.


k) Adoptar las medidas necesarias para la pronta y adecuada puesta en vigor
del Convenio Iberoamericano de Seguridad Social y fomentar acuerdos en esta
materia, con el objetivo de que los migrantes puedan gozar, en sus países de
origen, de los beneficios generados con su trabajo en los países receptores.


l) Prestar debida atención a las peculiaridades de la migración femenina,
fomentando y garantizando el pleno respeto de los derechos humanos de las
mujeres migrantes, en el marco del ordenamiento jurídico de cada Estado en
todas las esferas e independientemente de su condición migratoria, así como
la eliminación de todas las formas de discriminación y de violencia en su
contra.


m) Proveer a las migrantes condiciones laborales justas y mayores
oportunidades de educación, y adoptar medidas que permitan mejorar sus
condiciones de vida y el acceso igualitario a recursos y servicios.
Asimismo, generar acciones para atender las necesidades de las mujeres que
permanecen al frente de sus familias en los países de origen.


n) Redoblar los esfuerzos para asegurar a los niños, niñas y adolescentes
migrantes y refugiados, independientemente de su condición migratoria, la
protección de sus vidas, el acceso a la educación y la salud, el derecho al
nombre y a una nacionalidad.

Diseñar programas de cooperación para un pleno cumplimiento de las
disposiciones contenidas en la Convención de los Derechos del Niño, la
Convención de La Haya sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción de
Menores, la Convención Interamericana sobre la Restitución Internacional de
Menores, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y la Convención
para la Reducción de los casos de Apatridia, para aquellos estados que son
parte de estos instrumentos.


o) Tomar debidamente en consideración, en la formulación de políticas
migratorias, las condiciones de vulnerabilidad y de desventajas que afectan
a los indígenas y afro - descendientes.


p) Fortalecer el diálogo interregional para el tratamiento del tema
migratorio, con un enfoque integral y comprensivo, que conduzca a una
cooperación efectiva en esta materia, particularmente en áreas estratégicas,
como la vinculación entre la migración y el desarrollo, la gestión ordenada
de los flujos migratorios, la armonización de políticas y procedimientos, la
promoción y protección de los derechos humanos, y la prevención y el combate
a la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, para velar por la
integridad y seguridad de las víctimas de tales organizaciones criminales. A
estos efectos se reconocen los importantes avances logrados, entre otras
instancias, por la Conferencia Sudamericana sobre Migraciones (CSM), la
Conferencia Regional sobre Migración (CRM, o Proceso Puebla) y el Foro
Especializado Migratorio del MERCOSUR.


q) Con el objeto de dar efectivo cumplimiento a las directrices contenidas
en la Declaración de Salamanca y en este Compromiso, establecer y convocar,
para el año 2008, un Foro Iberoamericano sobre Migración y Desarrollo, que
constituirá un espacio de intercambio de buenas prácticas y coordinación
para articular consensos y acciones compartidas por las naciones
iberoamericanas en esas materias. Se recoge al respecto el ofrecimiento de
Ecuador para que la ciudad de Cuenca sea sede de la próxima reunión de este
Foro.
Con esa finalidad, encomendar a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB)
que realice un estudio sobre migración y desarrollo, con los aportes que
puedan brindar la Comisión Económica para América Latina y El Caribe
(CEPAL), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Foro
especializado Migratorio del MERCOSUR, la Conferencia Sudamericana sobre
Migraciones (CSM) y la Conferencia Regional sobre Migración (CRM, o Proceso
de Puebla) u otros, y en consulta con los Estados miembros efectúe las
propuestas tendientes al establecimiento de dicho Foro.


r) Recibir con interés la propuesta del Secretario General de las Naciones
Unidas, de establecer un Foro Global sobre Migración y Desarrollo con
carácter informal, voluntario y consultivo, abierto a la participación de
todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas, que considere la
participación de todos los actores involucrados, para promover el debate del
tema migratorio con un enfoque integral y comprensivo, impulsar la
cooperación y el intercambio de mejores prácticas en materia de migración, y
favorecer una mayor coordinación en el tratamiento de esta temática.


s) Promover la firma de acuerdos bilaterales o regionales en el ámbito
iberoamericano que, con criterios de gobernabilidad, coadyuven a lograr una
gestión ordenada de los flujos migratorios, a fin de asegurar la integración
social del migrante en el país de destino.


t) Incluir de manera prioritaria en al agenda iberoamericana el tema de la
migración y el desarrollo, destacando que la pobreza, el desempleo y la
falta de oportunidades, así como las brechas de ingresos y las diferentes
condiciones de vida entre las regiones, son causas fundamentales de las
migraciones. Propender, asimismo, a que los aspectos migratorios sean
incorporados a otras agendas internacionales referidas a movimientos de
población, tales como: comercio internacional, desarrollo humano, medio
ambiente, usos de tecnologías, y cooperación internacional para el
desarrollo.


u) Instruir a la SEGIB que coordine, en colaboración con la Comisión
Económica para América Latina (CEPAL) un estudio sobre el impacto social y
económico que tiene la inserción de los migrantes en los países de destino.


v) Dar prioridad a las diversas formas de migración laboral temporal, en el
marco de convenios y proyectos concretos entre países, que coadyuven a
elevar las potencialidades de los trabajadores migrantes, beneficien el país
de destino y contribuyan al desarrollo del país de origen.


w) Estudiar las mejores formas para crear condiciones encaminadas a
favorecer el retorno - incluido el retorno temporal - de los migrantes
calificados a sus países de origen, estimular el intercambio de
conocimientos tecnológicos y científicos de dichos migrantes con sus países,
así como promover medidas que faciliten la reinserción de los mismos cuando
decidan retornar al país de origen.


x) Fomentar las medidas necesarias para facilitar la transferencia de
remesas de los migrantes y seguir reduciendo sus costos. Solicitar a la
SEGIB que en el estudio sobre migración y desarrollo incluya planteamientos
sobre costos operativos de envíos de remesas, a fin de presentar sugerencias
tendientes a procurar la disminución de los costos de las mismas.
Instar a las entidades pertinentes a garantizar la transparencia del proceso
de transferencia, a fin de que se reduzcan los llamados 'costos ocultos'.


Fin del texto del compromiso.-